Los cinco años del HUBU: los retos superados de un hospital a la vanguardia

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en email
Compartir en whatsapp
ical273797

El 19 de junio de 2012 marcó un antes y un después en la sanidad de la ciudad de Burgos. Fue el día elegido para cerrar las puertas del Hospital General Yagüe y dar comienzo a la nueva andadura del Hospital Universitario de Burgos. Se cumplen, por tanto, cinco años desde el momento en el que el diera comienzo la actividad asistencial del nuevo complejo que hoy ya es una referencia a nivel regional y por el que han pasado más de 150.000 pacientes, y en el que se han llevado a cabo más de dos millones de consultas y se han atendido más de medio millón de urgencias .

“La puesta en marcha no fue nada fácil”. Así lo reconocen los responsables del complejo. Entre ellos, el gerente del HUBU, Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso, quien echa la vista atrás para comprobar cómo aquel momento “fue todo un reto para la sanidad burgalesa”. Un reto, ahora superado, y del que Ortiz de Valdivielso hace un balance “muy positivo” al entender que “se ha ganado en calidad asistencial y en innovación tecnológica”.

“En estos cinco años se ha transformado la sanidad hospitalaria en Burgos de una manera radical”, asevera el gerente del HUBU que entiende que este hecho ha sido posible gracias a los profesionales que forman parte del complejo y al hecho de contar con una infraestructura preparada para cubrir las necesidades sanitarias de las próximas décadas.

Ortiz de Valdivielso echa la vista atrás a junio de 2012 y compara lo ahora conseguido con lo que se hacía en el viejo hospital burgalés. “En las cirugías contamos con una infraestructura impresionante contando con equipos y quirófanos de última generación lo que ha producido un salto profesional único”, agrega. De este modo, entiende que hablar del HUBU es hablar de unidades de diagnóstico y unidades de corta estancia consiguiendo “una ventaja” para potenciar alternativas a la hospitalización. 

Calidad de la asistencia

El delegado de la Junta de Castilla y León, Baudilio Fernández-Mardomingo, también echa la vista atrás porque él fue una de las personas encargadas de supervisar el complejo traslado. En ese viaje a 2012 ve “como se ha mejorado la cartera de servicios y la calidad de la asistencia”, con respecto al antiguo hospital. 

“Contamos con un infraestructura que hace pasar de un hospital del siglo XX a uno del siglo XXI”, asevera el delegado, que reconoce que en estos cinco años ha habido “muchas quejas”, como las remitidas por los ciudadanos en un primer momento por la complejidad de orientación dentro del hospital debido a sus grandes dimensiones. 

“Hoy hemos superado todo eso y sabemos que el HUBU no es un hospital privado con profesionales de altísima calidad”, pone de manifiesto Fernández-Mardomingo que agradece a la plantilla que haya sido capaz de adelantarse a una infraestructura que no sería nada sin la calidad de los sanitarios que operan en ella.

Los profesionales

Si algo queda claro en este quinto aniversario es el valor y el empeño que pusieron todos los profesionales de la sanidad pública burgalesa para poder llevar a cabo el reto de poner en marcha el nuevo hospital. El doctor Félix Martín Herguedas, psiquiatra, recuerda aquellos días porque precisamente el servicio de Psiquiatría fue el primero que se puso en marcha. 

“Fueron días de mucha incertidumbre porque yo me acuerdo cómo comenzamos el traslado de pacientes desde el Divino Valles muchos meses antes de que llegaran todos los demás servicios”, asevera Martín Herguedas, que mira con cierta añoranza la vida en el antiguo complejo porque era “más familiar y cercano”. 

Cinco años después, entiende que todo se ha sistematizado y normalizado siendo conscientes buena parte de los profesionales de las ventajas que existen al contar con unos servicios de última generación y de mayor amplitud que los anteriores. 

Retos de futuro

En cuanto a los retos de futuro del Hospital Universitario de Burgos, el gerente del complejo asistencial burgalés ve indispensable poder avanzar en el campo de la cirugía para poder desarrollar la cirugía sin ingreso que en la actualidad ocupa el 40 por ciento. Asimismo, destaca que el camino a seguir ha de ser el iniciado pudiendo mejorar la atención al enfermo con un equipamiento que se encuentra a la vanguardia. 

“El objetivo en estos momentos pasa por mejorar la responsabilidad organizativa para que la actividad y el control dependa más de los profesionales”, destaca Valdivielso que en el marco asistencial entiende que “el paso que hay que dar es ir en progreso para poder absorber las demoras para que se reduzcan las listas de espera”. 

Del mismo modo, avanza “nuevas incorporaciones tecnológicas” que harán del HUBU un punto de referencia al sumar un nuevos equipos para mejorar el área de diagnóstico oncológico. También confía en iniciar en un plazo corto de tiempo la cirugía robótica para situar, más si cabe a la vanguardia al HUBU y a sus profesionales. 

El HUBU

El Hospital Universitario de Burgos dispone de 175.000 metros cuadrados de superficie construida (264.405 metros cuadrados de superficie total, incluyendo un aparcamiento de 1.580 y varias zonas urbanizadas) en el que trabajan los más de 3.200 profesionales que forman su equipo humano.

La superficie mencionada incluye los siguientes espacios, asistencias y servicios: 278 plazas en servicios ambulatorios (de las cuales 163 son consultas, 49 módulos de apoyo y 66 unidades de exploración); 72 plazas en Urgencias -de las que 40 corresponden a gabinetes de exploración y 32 a boxes de observación-; y 116 plazas de Servicios centrales de diagnóstico y tratamiento (de las cuales 16 pertenecen al Bloque obstétrico, 24 al Bloque quirúrgico, 34 al Hospital de día y 58 al Hospital oncohematológico).

Asimismo, el área de hospitalización del HUBU cuenta con 744 camas distribuidas de este modo: 608 en la unidad Médico quirúrgicas; 40 en Pediatría; 23 en Neonatos; 28 en Obstetricia; 20 en UCI polivalente; 8 en la Unidad Coronarias; 9 en UCI pediátrica; y 8 en UCI neonatos.

Finalmente, entre el equipo de alta tecnología con que está dotado el hospital, destaca la presencia de cinco salas de rayos X -y siete equipos móviles de rayos X digitales-; dos resonancias magnéticas; cinco TAC; un densitómetro; un angiógrafo biplano; un ortopantomógrafo digital; un quirófano híbrido para cirugía vascular; dos mamógrafos digitales; una sala de hemodinámica; una sala de electrofisiología; dos gammacámaras; dos aceleradores lineales; 54 ecógrafos y ecocardiógrafos; sistema de almacenamiento y dispensación automática de servicio farmacia.