Ponerse enfermo en el extranjero

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en email
Compartir en whatsapp
vacaciones2

El verano es sinónimo de vacaciones y de viajes cada vez más lejanos. Los viajes semanales de la playa se han ido sustituyendo por largos periodos en el extranjero con destinos estivales cada vez más exóticos. Son muchos los que estos días se encaminan a países de continentes lejanos con el ánimo de descubrir nuevas culturas y con un amplio programa de actividades. Sin embargo, también son muchos los viajeros a los que les asaltan las dudas ante cualquier riesgo de enfermedad lejos de casa. ¿Y si me pongo malo en el extranjero?

Desde el Colegio de Médicos de Burgos queremos daros una serie de pautas para poder viajar con tranquilidad y con los menores riesgos posibles. En primer lugar, es importante examinar el destino vacacional y contar con cuantas vacunas sean necesarias en el caso de que el país escogido para pasar unos días de asueto sea alguno del continente africano, americano o asiático.

En este caso, bastaría con consultar la web del Ministerio de Sanidad o cualquier enlace de la Asociación Española de Vacunología. Esta última dispone de un buscador interactivo donde se puede encontrar información relevante sobre los grados de recomendación de vacunas para el viajero. En todo caso la prescripción de vacunas es individualizada y depende de diversos factores del viajero así como del viaje o la época del año en que se realice. Haciendo uso de nuestro buscador podrá encontrar información sobre las siguientes vacunas: Fiebre amarilla, Hepatitis A, Tétanos-difteria, Poliomielitis, Meningocócica, Cólera, Fiebre tifoidea, Hepatitis B, Rabia, Gripe, Neumocócica, Triple Vírica.

Tarjeta Sanitaria Europea
Acostumbrados a no pagar nada en España, es necesario saber que cuando se sale de casa la sanidad cuesta dinero. Si, en casi todos los países del mundo hay que pagar en caso de contraer una gripe o tener un cuadro más complejo. Por ello, es más que recomendable contar con Tarjeta Sanitaria Europea que puedes solicitar en la Seguridad Social y meterla en la maleta. En muchos países no suelen poner trabas, pero tener la Tarjeta Sanitaria Europa (TSE) permite que en caso de urgencia la atención sea menos costosa al no tener que adelantar el montante del tratamiento en cuestión.

La TSE da derecho a recibir atención sanitaria cuando de forma temporal te encuentras en un país de la Unión Europea. Concretamente su vigencia es para países de la UE como Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Suecia, Suiza y Reino Unido.
Pese a contar con la tarjeta, puede darse el caso que el hospital del país en cuestión obligue al paciente adelantar el coste del tratamiento o de la consulta. En este caso, una vez se vuelve a España, el ministerio se encarga de reembolsar el dinero al ciudadano español. Es por ello que se recomiende viajar con suficiente dinero en efectivo o en la cuenta bancaria. 

¿Y cuánto me puede costar?
Como no es común que en España se pasen facturas en los hospitales, debido a que poseemos un beneficioso sistema de sanidad pública, solemos desconocer lo que cuesta una intervención quirúrgica o una operación sencilla. Sin ir más lejos, una prótesis de cadera vendría a costar unos 7.500 euros, mientras que un bypass sumaría unos 25.000 euros. 
Ante cualquier duda, los profesionales recomiendan recurrir a la Embajada Española donde se facilitará la ayuda necesaria en caso de contraer una enfermedad durante las vacaciones o tener cualquier contratiempo. Seguramente sea algo insólito, pero hay que tenerlo en cuenta antes de cerrar la maleta.