BURGOS, 17 de JUNIO de 2026-Ante la previsión de temperaturas excepcionalmente elevadas durante los próximos días en Castilla y León y en la provincia de Burgos, los profesionales médicos hacen un llamamiento a la población para adoptar medidas de prevención que permitan minimizar los efectos del calor extremo sobre la salud. En la capital burgalesa se prevé que el mercurio pueda alcanzar en los próximos días los 37 grados.
De este modo, desde el Colegio de Médicos de Burgos se recuerda que la exposición prolongada a altas temperaturas puede provocar deshidratación, agotamiento físico y golpes de calor, una emergencia médica que puede llegar a ocasionar complicaciones graves e incluso poner en riesgo la vida de las personas afectadas.
Los facultativos recuerdan que los colectivos más vulnerables son las personas mayores, los niños, las embarazadas, los pacientes con enfermedades crónicas y quienes desarrollan su actividad laboral al aire libre o en entornos con elevadas temperaturas.
Entre las principales recomendaciones destaca mantener una adecuada hidratación, consumiendo agua de forma frecuente incluso sin sensación de sed. Asimismo, se aconseja evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y permanecer, siempre que sea posible, en lugares frescos, ventilados o climatizados.
Los especialistas también recomiendan utilizar ropa ligera, amplia y de colores claros, proteger la cabeza con sombreros o gorras y aplicar cremas solares de alta protección para reducir los efectos de la radiación ultravioleta.
En cuanto a la alimentación, se aconseja priorizar el consumo de frutas y verduras frescas y evitar comidas copiosas o excesivamente grasas. Del mismo modo, se recomienda limitar la ingesta de bebidas alcohólicas y con cafeína, ya que pueden favorecer la deshidratación.
Prevención en el ámbito laboral
Los profesionales de la salud subrayan la necesidad de adaptar la organización del trabajo durante los episodios de calor intenso. Entre las medidas recomendadas se encuentran programar las tareas más exigentes físicamente en las horas de menor temperatura, aumentar los periodos de descanso y garantizar el acceso continuo a agua fresca.
Además, destacan la importancia de habilitar zonas de sombra o espacios de recuperación térmica y fomentar la vigilancia entre compañeros para detectar posibles síntomas asociados al estrés térmico.
Reconocer los síntomas de alarma
Los expertos recuerdan que síntomas como mareos, dolor de cabeza, debilidad intensa, náuseas, desorientación o pérdida de conciencia pueden indicar una situación de riesgo relacionada con el calor.
Ante cualquiera de estas señales, recomiendan trasladar a la persona afectada a un lugar fresco, facilitar la hidratación si está consciente y solicitar asistencia sanitaria urgente cuando los síntomas sean graves o persistentes.
Las autoridades sanitarias aconsejan seguir de cerca los avisos meteorológicos y adoptar medidas preventivas durante toda la duración de la ola de calor para proteger la salud y evitar incidencias asociadas a las altas temperaturas. Estas recomendaciones se basan en las medidas preventivas difundidas por la Junta de Castilla y León para minimizar los riesgos derivados de la exposición al calor.