ESPECIAL SERIE DE REPORTAJES : LA LLEGADA DE MEDICINA A BURGOS
Capítulo 1: Del Medievo al siglo XIX. Los orígenes de la enseñaza médica en Burgos
16 JULIO DE 2026. Lidia Sierra/Burgos
Burgos recuperará en septiembre de 2026 la enseñanza médica, más de dos siglos después de la desaparición de su Real Colegio de Medicina y Cirugía y tras una historia sanitaria que hunde sus raíces en la Edad Media. Cuando el próximo 7 de septiembre, los primeros estudiantes del Grado de Medicina entren en las aulas de la Universidad de Burgos, comenzará una historia nueva. Pero no será una historia sin pasado. Los estudios de Medicina llevan siglos ligados a la ciudad y a su historia.
Con la ilusión de los primeros egresados y futuros profesionales médicos, llegarán también los ecos de una historia que tiene más de ocho siglos a sus espaldas. Y es que Burgos tiene en su haber ocho centurias de hospitales, boticas, cirujanos, médicos y enfermeras. Un pasado sanitario muy completo que en el siglo XVIII tuvo su máximo exponente con la creación del Real Colegio de la Facultad Reunida de Medicina y Cirugía de Burgos.
Pero el origen de la Medicina en Burgos comenzó mucho antes de la época ilustrada. Muchísimo antes. Sus raíces no están en los modernos laboratorios, ni en los hospitales del siglo XXI. Es necesario viajar a la Edad Media…

Los hospitales medievales: el centro de todo
A finales del siglo XII, Burgos era una ciudad muy poderosa dentro del reino de Castilla, además de parada fundamental en la ruta jacobea. Lo era por su posición y por la llegada de los miles de peregrinos, viajeros, comerciantes, enfermos y pobres que atravesaban una ciudad que creció a la par que desarrolló una red de asistencia única en Europa con un exponente principal: el Hospital del Rey.
Actual sede de la Universidad de Burgos- donde se impartirán los estudios del Grado de Medicina- y fundado por Alfonso VIII de Castilla, se convirtió en una de las grandes instituciones asistenciales del Camino de Santiago. También en la primera “facultad” de Medicina sin llegar a serlo.
Aquellos hospitales medievales- donde también se integró el Monasterio de San Juan- fue el origen de una verdadera cultura sanitaria donde médicos, cirujanos, boticarios, especieros, herbolarios y cuidadores compusieron una cultura médico-sanitaria incipiente.
Se sabe por las crónicas medievales, que algunos médicos solían recibir una formación académica, pero muchos de éstos además de cirujanos, boticarios y otros profesionales aprendían su oficio junto a un maestro experimentado. Así pues, en estos hospitales medievales se aprendía a base de observación, práctica y una transmisión de conocimiento.

1799: la primera vez que Burgos enseñó Medicina
Sin embargo, cuando se dio el gran salto fue en el siglo XVIII. Concretamente en el año 1799. Dos Reales Órdenes impulsaron la creación del Real Colegio de la Facultad Reunida de Medicina y Cirugía de Burgos. La institución se instaló en el Hospital de la Concepción dando comienzo a una historia única.
En la última época de la Ilustración, Burgos fue elegida para acoger un experimento sanitario sin precedentes: unir los estudios de Medicina y Cirugía. Hasta aquel momento, los estudios de medicina y cirugía habían seguido caminos diferentes: los primeros mucho más unidos al ámbito universitario, y los segundos al ejercicio práctico. Las reformas ilustradas intentaron acercar ambos mundos, y Burgos fue elegida para tal empresa.

En la zona sur de la ciudad se ubicó la sede de una institución superior dedicada específicamente a enseñar Medicina y Cirugía de forma conjunta. Un hito del que fueron responsables una docena de docentes llegados de los mejores ámbitos académicos y médico-quirúrgicos de Cataluña, además de Madrid y otros rincones.
Tras meses de resistencias, negociaciones y recelos, el nuevo centro abrió finalmente sus puertas el 26 de diciembre de 1799. Lo hizo con un claustro de doce catedráticos: nueve catalanes, dos burgaleses y un madrileño. Pero la convivencia entre Medicina y Cirugía nació marcada por la desconfianza. Buena parte de los médicos contemplaba con disgusto una unión que los situaba al mismo nivel académico que unos cirujanos a los que tradicionalmente habían considerado de inferior categoría social y profesional.
Así lo explica en su obra el médico, historiador y cronista de la ciudad de Burgos, José Manuel López Gómez, en sus estudios destacando que “las tensiones no tardaron en trasladarse a los despachos y, tras un cambio de Gobierno y la destitución del ministro Mariano Luis de Urquijo, el proyecto de reunir ambas enseñanzas terminó deshaciéndose. Medicina y Cirugía volvieron a caminar por separado, aunque las promociones de alumnos continuaron saliendo de las aulas burgalesas”.
Durante la invasión francesa en Burgos, entre 1808 y 1813, el Hospital de la Concepción hizo las veces de hospital militar, por lo que las clases quedaron interrumpidas. Las clases se recuperaron al cese de la contienda gala pero la institución nunca recuperó la normalidad de años atrás, y en 1824 terminó definitivamente su actividad docente dejando a Burgos, una vez más, lejos de la formación médica.
PINCHA ENLACE PARA VER VIDEO RESUMEN CAPITULO 1:
