La oftalmóloga y experta en retina María Jesús López Peña advierte de que las lesiones oculares provocadas por la radiación solar no producen dolor inmediato y, en la mayoría de los casos, no tienen tratamiento
BURGOS, 29 de julio de 2026- El próximo 12 de agosto, Burgos será uno de los lugares privilegiados para contemplar el eclipse solar. Sin embargo, disfrutar de este fenómeno astronómico sin las medidas de protección adecuadas puede tener consecuencias permanentes para la visión. La oftalmóloga y experta en retina Dra. María Jesús López Peña alerta de que “basta con mirar el sol unos segundos sin protección para producir lesiones irreversibles en la retina”. Es por ello, que desde el Colegio de Médicos de Burgos se hace un llamamiento “a la prudencia y a la utilización exclusiva de gafas homologadas”, a la par que seguir las recomendaciones de los profesionales médicos.
«La gente piensa que unas gafas de soldador, una radiografía o un cristal ahumado pueden servir, pero es completamente falso. Solo deben utilizarse gafas homologadas específicamente para la observación de eclipses», señala la facultativa, que aconseja “leer todo e informarse muy bien si se quiere contemplar sin riesgos el eclipse” desde Burgos o cualquier otro punto.
Solo gafas homologadas y de forma breve e intermitente
López Peña recuerda que las únicas gafas válidas son aquellas que cumplen la norma internacional ISO 12312-2 y cuentan además con el marcado CE. Estos filtros protegen frente a la radiación ultravioleta, infrarroja y visible, evitando que la energía solar alcance la retina.
Aún utilizando este tipo de protección, recomienda que la observación sea muy breve e intermitente, evitando permanecer mirando el eclipse de forma continuada.
«No debemos estar constantemente mirando al sol. Hay que realizar exposiciones muy cortas y comprobar que las gafas están correctamente colocadas, especialmente en los niños», aconseja.
Una lesión que no duele… hasta horas después y causa daños irreversibles
«La zona de máxima visión de la retina, la mácula, puede sufrir un daño irreversible. No existe un tratamiento que permita recuperar esa lesión», explica la especialista, quien insiste en que ningún remedio casero protege frente a la radiación solar.
Uno de los principales riesgos es que el daño ocular no produce dolor en el momento de la exposición, lo que genera una falsa sensación de seguridad.
«La radiación destruye las células fotorreceptoras de la retina y los síntomas comienzan a aparecer dos o tres horas después», explica.
Entre las señales de alarma destacan:
- aparición de una mancha oscura en el centro de la visión (escotoma);
- visión deformada de las imágenes;
- sensibilidad intensa a la luz (fotofobia);
- alteración en la percepción de los colores;
- disminución de la calidad visual.
Aunque en algunos casos pueda recuperarse parcialmente la agudeza visual, la oftalmóloga del Hospital Universitario de Burgos advierte de que el daño suele ser permanente y puede limitar actividades cotidianas como leer, conducir o desempeñar determinadas profesiones.
Especial precaución con niños y mayores
De forma paralela, la Dra. López Peña subraya que los niños constituyen uno de los grupos más vulnerables, ya que su cristalino es más transparente y deja pasar una mayor cantidad de radiación hacia la retina. Y en este sentido es clara: «Con menos tiempo de exposición pueden sufrir lesiones más graves».
Por ello recomienda extremar la vigilancia y evitar que los menores observen el eclipse si no puede garantizarse un uso correcto y permanente de las gafas homologadas. También pide especial cuidado con las personas mayores, especialmente aquellas que ya presentan enfermedades oculares como la degeneración macular asociada a la edad.
Fotógrafos y telescopios: un riesgo añadido
En un evento de similares características, es habitual que muchos profesionales de la imagen se encuentren trabajando. Por ello, la advertencia también se dirige a fotógrafos, astrónomos aficionados y personas que utilicen prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas. Dispositivos que concentran una gran cantidad de radiación y pueden multiplicar el riesgo de lesión ocular si no incorporan filtros solares específicos colocados en la parte frontal del instrumento.
La especialista recuerda que sociedades científicas de oftalmología y astronomía recomiendan utilizar filtros homologados específicos para estos equipos. En este sentido, indica que la Sociedad de Oftalmología de Castilla y León recomienda usar filtros ND5.0 frente a filtros fotográficos ND estándar.
“La vista es esencial, y si por observar unos segundos un eclipse la perdemos…. La prevención es la única forma de evitar un daño que, en la mayoría de los casos será irreversible”, advierte la oftalmóloga.
Acudir a Urgencias ante cualquier síntoma
Por último, la especialista explica que, si tras observar el eclipse aparecen alteraciones visuales, la recomendación es “acudir de forma inmediata a un servicio de Urgencias para valorar el alcance de la lesión”. Así, recuerda que un diagnóstico precoz permite realizar un seguimiento adecuado y descartar otras complicaciones.
Desde el Colegio Oficial de Médicos de Burgos se hace un llamamiento a la ciudadanía para disfrutar de este acontecimiento astronómico con responsabilidad atendiendo a las recomendaciones de los profesionales médicos especializados. Por ello, la recomendación es clara: utilizar únicamente gafas homologadas con norma ISO 12312-2 y marcado CE; observar el eclipse únicamente durante periodos muy breves; no utilizar radiografías, gafas de sol, cristales ahumados, CDs u otros remedios caseros; no mirar nunca al sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros específicos; extremar la vigilancia en niños y personas mayores.

