La profesión médica burgalesa volvió a salir ayer miércoles, 20 de mayo, a las calles de Burgos para reclamar un estatuto médico propio en una nueva jornada de huelga convocada a nivel nacional contra el borrador del Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad. La manifestación, celebrada por la tarde, reunió a decenas de facultativos que insistieron en la necesidad de contar con una regulación específica que reconozca la singularidad de la profesión médica y mejore unas condiciones laborales que consideran cada vez más deterioradas.
La protesta coincidió con el tercer día de huelga médica en la provincia, una jornada que volvió a tener un importante impacto asistencial en Burgos, con cientos de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones suspendidas, según los datos difundidos durante el paro. Los profesionales denuncian que la sobrecarga asistencial, las guardias prolongadas y la falta de reconocimiento profesional están poniendo en riesgo tanto la calidad asistencial como el relevo generacional dentro del sistema sanitario público.
Las movilizaciones cuentan además con el respaldo del Colegio de Médicos de Burgos, que ha reiterado públicamente su apoyo a la huelga y a las reivindicaciones de los facultativos. Desde la institución colegial se insiste en que la petición de un estatuto médico propio “no es una reivindicación corporativa ni exclusivamente salarial”, sino una medida necesaria para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario y reconocer la responsabilidad y complejidad del ejercicio médico.
El Colegio de Médicos de Burgos considera insuficiente el actual borrador del Estatuto Marco porque, a su juicio, no aborda problemas estructurales como la sobrecarga asistencial, la precariedad laboral, la regulación de las guardias, la conciliación familiar, la carrera profesional o la protección frente a agresiones. Además, advierte de que la falta de avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad está aumentando el malestar entre los profesionales médicos de toda España.
Entre las principales reclamaciones del colectivo destacan una regulación específica de la jornada laboral y de las guardias médicas, mejores condiciones para los médicos jóvenes, reconocimiento de la responsabilidad inherente al acto médico y medidas que permitan garantizar una atención sanitaria de calidad. Los facultativos sostienen que las movilizaciones no buscan perjudicar a los pacientes, sino defender el futuro del sistema público de salud.
La huelga médica mantiene abiertas nuevas jornadas de movilización en diferentes puntos del país mientras continúan las negociaciones entre sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad, todavía sin avances significativos.
