Castilla y León registró 49 agresiones a médicos durante 2025, según el informe sobre agresiones comunicadas a los Colegios Oficiales de Médicos elaborado por la Organización Médica Colegial (OMC). Los datos corresponden a una comunidad con 17.818 profesionales colegiados y nueve colegios de médicos, lo que refleja que la violencia contra sanitarios continúa siendo un problema presente en el sistema sanitario.
El estudio revela que las mujeres fueron ligeramente más afectadas, representando el 54,8% de los profesionales agredidos, mientras que los hombres suponen el 45,2%. Esta distribución es similar a la del total de médicos colegiados en la comunidad, donde las mujeres también son mayoría (54%).
Profesionales jóvenes, los más afectados
Por edades, el informe indica que los médicos menores de 35 años concentran el mayor porcentaje de agresiones (30%), seguidos por el grupo de 36 a 45 años (27,5%). Los tramos de mayor edad presentan cifras menores: 17,5% entre 46 y 55 años, 15% entre 56 y 65 años y 10% en mayores de 66 años.
En cuanto al perfil del agresor, el 67,3% de las agresiones fueron cometidas por pacientes con cita programada, mientras que el 22,4% correspondió a pacientes no programados. También se registraron agresiones por parte de acompañantes (6,1%) y pacientes desplazados (4,1%).
Por edad, el grupo de agresores más frecuente es el de menores de 40 años (43%), seguido por personas entre 40 y 60 años (36%) y mayores de 60 (21%).
Atención Primaria concentra la mayoría de incidentes
El ámbito asistencial donde más agresiones se producen es Atención Primaria, que concentra el 57% de los casos. Le siguen el hospital (22%), las urgencias hospitalarias (12%) y otros ámbitos sanitarios como centros sociosanitarios o mutuas (6%).
Además, todas las agresiones registradas ocurrieron durante la jornada laboral, según el informe.
Predominan los insultos y amenazas
El tipo de agresión más habitual son las amenazas y coacciones (59%), seguidas de insultos y vejaciones (31%). En menor medida se produjeron lesiones físicas (6%) y situaciones de acoso (4%).
En el caso de las lesiones derivadas de estos incidentes, el 94% fueron de carácter psíquico, mientras que solo el 6% fueron físicas.
Las causas de las agresiones se relacionan principalmente con factores asistenciales (71%). Dentro de estas, destacan las discrepancias con la atención médica (65,7%), seguidas de conflictos relacionados con la incapacidad temporal (20%) o con informes médicos que no se ajustaban a las exigencias del paciente (14,3%).
Denuncias y consecuencias laborales
El informe también señala que solo el 10% de los médicos agredidos causó baja laboral, mientras que el 90% continuó trabajando.
En cuanto a las denuncias, la mayoría se presentaron ante la Guardia Civil (52%) y la Policía Nacional (40%), mientras que un pequeño porcentaje se comunicó a la Policía Local o directamente a los juzgados.
Los datos reflejan que la violencia contra los profesionales sanitarios sigue siendo un desafío en el sistema sanitario, especialmente en el ámbito de Atención Primaria, donde se concentra la mayor presión asistencial.