Alrededor de 5000 burgaleses padecen Alzheimer y el número irá en aumento asociado a la longevidad de la población

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BURGOS 25 DE MAYO. El seis por ciento de la población burgalesa, alrededor de 5000 personas, padece Alzheimer. La enfermedad del siglo XXI, asociada a un deterioro cognitivo es una forma de demencia que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento, y  se prevé sea una de las patologías más atendidas en los próximos años hasta que se encuentre la solución definitiva.

Así lo avanzó hoy en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Burgos, el responsable de Demencias del Hospital Universitario de Burgos, Miguel Goñi Imicoz, que impartió una charla titulada ‘El Síndrome del Alzheimer y otras demencias’ que llenó el salón de actos del COMBU. En este sentido, explicó que en base a un estudio epidemiológico se puede afirmar que alrededor de 10.000 personas padecen alguna demencia en la capital, lo que se representa un 10 por ciento.

“Hablamos de una enfermedad crónica que no tiene tratamiento efectivo y que además es toda una incógnita”, aseveró Goñi, que entiende que hablamos de una patología que carece de tratamiento y que, además, va en aumento, aparejado al aumento de esperanza de vida poblacional.

“¿Quién no tiene un abuelo o un familiar con Alzheimer?” se preguntó el profesional, que entiende que es “obligado” poder divulgar el desarrollo y el conocimiento de la enfermedad para poder ayudar tanto a las personas que la padecen, como a sus familiares; “una pieza crucial en cualquier demencia”.

En este sentido, Goñi cree que es necesario normalizar el Alzheimer al tiempo que reclama una inversión si cabe mayor en aras llegar a esa cura definitiva de una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo. Antes de que se produzca esa especie de milagro, el responsable ve necesario poder “llevar a cabo una serie de aspectos preventivos” para poder establecer un diagnóstico temprano y aminorar así el avance de la enfermedad y sus efectos.

“Es importante conocer esos síntomas para evitar que la enfermedad devaste pronto el cerebro y el comportamiento del paciente”, indicó el doctor, que dejó claro que no existe una edad de aparición media, porque hay casos de aparición de Alzheimer desde los 50 y 60 años.

“En el segmento de población de personas entre 50 y 60 años hay casos de la enfermedad. Hablamos de personas activas que se ven impedidas para mantener su negocio o llevar a cabo una tarea intelectual o laboral”, avisó.

Vida saludable para prevenir
Pese a que la aparición del Alzheimer está asociado a un conjunto de genes que pueden llegar a transmitirse de padres a hijos o de abuelos a nietos, el facultativo indicó que existen una serie de hábitos que pueden retrasar o eliminar su aparición. “Hablamos de una vida sana, con una alimentación sana, un control de la hipertensión y una vida mental y física activas”.

 

Goñi recomienda que “ante cualquier síntoma u olvido” que no sea algo puntual, se acuda al centro de salud o al especialista para poder determinar si el caso es algo aislado o no. “Todo importa y merece la pena consultarlo con nuestro médico”, aseveró el doctor, que recomienda acudir al especialista en casos de desmotivación o desorientación repentinos o repetitivos.

En la charla, abierta al público, tuvo un papel importante la labor que llevan a cabo las personas que cuidan de las personas con Alzheimer. “Hay muchos casos de personas que llegan a la consulta con ansiedad, depresión o problemas musculares”, aseveró Goñi, que entiende que “a ellos” también hay que prestarles ayuda y un cuidado porque son quienes están al lado del enfermo y quienes se someten a sus cambios de humor y al olvido de la persona querida.

Goñi se muestra esperanzado de que la ciencia y la medicina encuentren más pronto que tarde la fórmula que dé con la enfermedad, al tiempo que puso de relieve la “importante labor” que llevan a cabo todos los profesionales de la sanidad para mejorar la vida de los enfermos.