Un total de 26 personas donaron sus órganos en Burgos en 2018 situando a la provincia “como una de las más solidarias” del país

BURGOS, 28 DE FEBRERO DE 2019.

Un total de 26 personas, que fallecieron en la capital burgalesa, donaron sus órganos en Burgos a lo largo del año 2018 situando a Burgos como “una de las provincias más solidarias” en lo que a donaciones de órganos se refiere. Un dato que sitúa a la provincia a Burgos por delante de los niveles regionales y nacional con 70 donaciones por cada millón de habitantes. En Castilla y León se produjeron 60,4 donaciones por cada millón de habitantes, mientras que a nivel nacional las donaciones fueron de 48 por cada millón de habitantes.

“Somos una de las provincias con más donaciones del país”, aseguró en declaraciones al Colegio de Médicos el doctor Javier Romero Pellejero, especialista en Medicina Intensiva, y una de las personas que mejor conoce el trabajo de la Organización Nacional de Trasplantes de la que ha formando parte. El facultativo pronunció hoy en el salón de actos del Colegio de Médicos de Burgos la conferencia ‘Paciente crítico. Donación de órganos’, enmarcada dentro del ciclo ‘Charlas Divulgativas de Salud’.

Del total de donaciones que se llevaron a cabo en el último año, hay que destacar una tasa de negativas- familias que no dan el visto bueno a la donación de los órganos de sus familiares- del 6,9 por ciento en la provincia de Burgos, mientras que en Castilla y León fue del 14,8 y a nivel nacional del 10,58.

 

Donar al final de la vida

Romero Pellejero explicó que existen cada vez más personas que deciden ayudar a los demás al final de su vida donando los órganos que pueden ayudar a salvar la vida de otros enfermos. “Es algo que cuando comenzamos en España con el sistema de donaciones creíamos impensable”, reconoció el doctor, que valora que España sea líder absoluto en donaciones por delante de países como Estados Unidos o Francia, entre otros.

Sin embargo, es consciente que el momento de la donación se produce en “un momento muy intenso de la vida”, máxime cuando “hablamos de una persona a quien se ha hecho todo lo posible para sacar adelante y que, finalmente, no ha sido así”.

 

Se activa en ese momento un protocolo médico que lleva al facultativo a exponer a la familia del fallecido o fallecida la posibilidad de que sea un donante. “Nosotros valoramos y decidimos exponer a la familia la posibilidad de donar porque a día de hoy se puede donar todo, hasta huesos y piel”, aseveró el especialista, que reconoce que ese momento es “complicado”, aunque puede ser el punto de partida para la “salvación” de otra persona que necesita un riñón, un trasplante de corazón o de córnea.

En este sentido, reconoce que, pese a que todavía existen reticencias que pueden ser ya definidas como “mínimas y aisladas”, la mayor parte de pacientes o familias a quienes se les solicita ser considerados como “donantes” atienden a la petición con un “sí” rotundo.

 

En ese momento se da luz verde al proceso de donación que, en el mejor de los casos, no ha de superar las 24 horas desde el momento de la muerte del donante y de la recepción del/los órganos.

La donación de riñones encabeza la lista de órganos donados en la provincia de Burgos, seguida de hígado, pulmones, corazón, páncreas, segmentos vasculares, válvulas cardiacas y córneas.

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