Aumentan un 50% los casos detectados de Esclerósis Múltiple en Burgos con 600 pacientes atendidos

El Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Burgos ha atendido en los últimos ocho años 600 pacientes de Esclerósis Múltiple, un 50 por ciento más . Una realidad que deja 46 nuevos pacientes diagnosticados en la unidad del HUBU que coordina el doctor Nicolás Herrera, que entiende que “es un aumento de casos muy significativo de una enfermedad de la que cada vez se conoce más y que tiene un avance médico notable”.

Hoy, 18 de diciembre, se celebra el Día Internacional de la Esclerósis Múltiple. Una enfermedad que con una prevalencia en ascenso y que en la actualidad se posiciona como la segunda causa de discapacidad entre los más jóvenes tras de los accidentes de tráfico.

“Hablamos de una enfermedad que se ha duplicado en Burgos y a nivel nacional”, explica el facultativo, que entiende que “no es pase nada raro”, sino que “la calidad de las resonancias y el pensar en la enfermedad hace que se diagnostiquen más casos que hace una década”. “El diagnóstico precoz y la calidad del sistema sanitario hacen que se detecten más”, precisó.

La Esclerósis Múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que aparece en personas jóvenes de entre 20 y 30 años, y 50 y 60 años. “Hemos tenido el caso de un niño de diez años pero esto no suele ser lo común”, expone el doctor Herrera, consciente de que “el impacto emocional” de las personas que padecen la enfermedad “es muy fuerte”, especialmente en los primeros meses de tratamiento.

“Cuando les decimos que padecen esclerósis se les cae el mundo pero han de saber que los avances son cada vez mayores”, expone el facultativo que reconoce que muchos de los pacientes pueden padecer cuadros de ansiedad o depresión en el momento del diagnóstico y durante el tratamiento.

Diagnóstico temprano

Un diagnóstico temprano es crucial, reconocen los expertos. Así lo atestigua Herrera, quien cree que “ante un déficit motor, sensitivo o una neuritis óptica hay que ponerse en contacto con el médico. También cuando a partir de los 50 0 60 se producen alteraciones de la marcha”, expresa el doctor.

Con todo, los facultativos coinciden en “la eficacia que existe en los tratamientos actuales” cuando la enfermedad se detecta “nada más aparecer”. “Existe un tratamiento farmacológico con antiinflamatorios muy potentes que de ejecutarse en los primeres niveles de la enfermedad pueden hacer que una persona no acabe en silla de ruedas”, asevera el doctor Herrera.

 

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